Si bien las causas de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) no se comprenden en su totalidad, se han descrito factores genéticos, ambientales e inmunológicos, que contribuyen en su patogénesis.

  • Los genes: Los científicos identificaron que un gen llamado NOD2/CARD 15 está involucrado en cuando menos 20% de los casos de Crohn. Entre 15% y 20% de los individuos afectados pueden tener un pariente cercano con una de estas enfermedades, pero aún en esos casos no parece haber ningún patrón claro de herencia familiar.

Los investigadores han descubierto que la colitis ulcerosa puede ser hereditaria, de hecho, hasta 20% de las personas con este padecimiento tienen un pariente de primer grado (primo o un pariente más cercano) con colitis ulcerosa. Por ello se piensa que la genética claramente desempeña un papel importante en esta enfermedad, aunque no se ha identificado un patrón específico.

  • Algo en el ambiente: Muchos estudios demuestran que la EII es más común entre zonas urbanas, en partes norteñas de Europa Occidental y de América. Se asocian varios factores ambientales con la enfermedad, incluyendo la contaminación atmosférica y la higiene. También se creé que la dieta Occidental típica es alta en hidratos de carbono y grasas. Esto es marcado diferente de la dieta Asiática que es inferior en hidratos de carbono y grasas.

Independientemente de la causa, se cree que en la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, algo puede provocar que el sistema inmunológico se “encienda”, provocando la inflamación en los intestinos. Cuando esta inflamación no se “apaga” como debiera, provoca daños en el tracto gastrointestinal trayendo consigo los síntomas de la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn.

Otro punto importante es que ni la colitis ulcerosa ni la enfermedad de Crohn son contagiosas, esto significa que no es posible que alguien que padezca la enfermedad la contagie o que usted la adquiera por estar en contacto con una persona enferma.


Causas

Causas

Posibles factores desencadenantes que podrían empeorar los síntomas de EII.

  • Falta de constancia en la toma de los medicamentos y/o una dosificación incorrecta
  • Estrés – en algunas personas, un trastorno emocional puede llevar a la recaída
  • Uso reciente de ciertos medicamentos, tales como los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) o antibióticos
  • Comer ciertos alimentos – algunos tipos de alimentos pueden favorecer a la activación de la enfermedad . Se recomienda comer poca cantidad y varias veces al día; lo ideal es repartirlas en 5 tomas (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena), Procurando masticar despacio y en un ambiente tranquilo. Pueden consumirse alimentos con fibra en cantidades normales, teniendo en cuenta que la fibra soluble(legumbres, manzana, plátano, cítricos sin piel, fresas, pera) puede ser beneficiosa para el intestino grueso
  • Fumar – las investigaciones han demostrado que fumar tiene un efecto negativo en los pacientes que padecen la enfermedad de Crohn. Hay evidencia contradictoria respecto al efecto del tabaquismo con la colitis ulcerosa, pero en general, fumar es malo para la salud.