Si usted o su pareja tienen EII y está pensando en tener un bebé, seguramente tienen preguntas sobre la forma en la que esta condición o sus tratamientos podrían afectar el curso del embarazo. Otra preocupación común es la forma en la que tener un bebé podría afectar la condición en sí. La buena noticia es que, la mayoría de las mujeres con EII, especialmente en los casos donde la enfermedad está bajo control, tienen un embarazo normal y un bebé sano. Generalmente, la EII no empeora después de tener un bebé; sin embargo, como en temas anteriores, la recomendación principal siempre será discutir cualquier duda con su especialista.

Es muy recomendable que el embarazo en mujeres con EII se planifique, eligiendo el momento idóneo, que será cuando se encuentre sin actividad en su enfermedad (remisión). Muchos expertos consideran que la actividad de la enfermedad durante la concepción puede ser un factor importante en el desenlace del embarazo. Se ha visto que la mayoría de las mujeres que están en remisión o con una actividad leve en el momento de la concepción, tienden a llevar un embarazo normal y sin complicaciones.

Por otro lado, existe también evidencia que relaciona un episodio severo de la enfermedad durante el embarazo, con ciertas complicaciones, tales como parto pre-término, bajo peso al nacer y en menor medida también abortos.

Es importante señalar que esto no siempre pasa, pero en definitiva, es mejor tanto para la madre como para su bebé, seguir en remisión durante el curso del embarazo. Si siente que sus síntomas empeoran en cualquier medida, consulte a su especialista lo antes posible.

¿Estar embarazada es un factor que va a afectar mi EII?

El embarazo como tal, no aumenta el riesgo de tener un nuevo brote o recaída. Sólo en uno de cada 3 casos suele aparecer un brote, generalmente en el primer trimestre, lo cual no es más frecuente que en mujeres no gestantes.

Los expertos también han identificado que:

  • El curso de la enfermedad durante un embarazo no predice la evolución ni el desarrollo de la enfermedad en embarazos posteriores.
  • Para muchas mujeres el tener un bebé no implica un empeoramiento de su EII, e incluso hay estudios que han sugerido que podría tener un efecto positivo en la progresión de la enfermedad a largo plazo: Algunas mujeres con EII tuvieron menos recaídas por año después de tener hijos que antes de quedar embarazadas.
  • En algunos casos, se pueden experimentar recaídas justo después de dar a luz, y se cree que esto es más común en CUCI. Es sumamente importante no descuidar su salud al enfocarse en el bebé. Recuerde comunicar a su especialista de cualquier síntoma nuevo o empeoramiento de su condición.

¿Qué puedo hacer para aumentar la posibilidad de tener un embarazo sano?

  • Mantenerse en remisión. Como ya lo mencionamos, si su enfermedad está bajo control durante el embarazo, es más probable que su bebé nazca sano. Siga su plan de tratamiento, mantenga una estrecha comunicación con su especialista; infórmele sobre sus síntomas y aumento de peso (es importante identificar si no se gana el peso esperado).
  • Cuidar su alimentación. Para cualquier mujer embarazada es importante tener una dieta equilibrada, suficiente y variada que aporte los nutrimentos necesarios para el crecimiento del bebé. En su caso, podría ser necesario tomar un suplemento alimenticio (por ejemplo; ácido fólico, Vitamina B12) especialmente si tiene bajo peso o su enfermedad está activa. Contacte a un nutriólogo que le proporcione un plan de alimentación especialmente diseñado para usted y su condición. Aún siendo bien intencionadas, muchas recomendaciones de amigos o familiares podrían no ser las más recomendables.
  • Evite consumir alcohol. Tomar alcohol durante el embarazo podría dañar el desarrollo de su bebé.
  • No Fume. La evidencia demuestra que fumar durante el embarazo está relacionado con un gran número de defectos de nacimiento y puede también incrementar el riesgo de aborto.

De acuerdo a la Organización Crohn´s & Colitis UK, fumar puede empeorar los síntomas de la enfermedad y aumentar el riesgo de recaídas importantes.

  • Ejercítese con moderación. El ejercicio moderado puede ayudarle a mantenerse saludable durante el embarazo. Se recomienda caminar, yoga y natación. Es muy importante no excederse, especialmente si ya sufre de cansancio o fatiga relacionada a la EII. Hable con su especialista para identificar cuál ejercicio es una buena opción para usted, y si se llega a sentir cansada o muy fatigada comuníqueselo inmediatamente.

Influencia de la EII en el momento del parto

En la mayor parte de las pacientes con EII, el parto puede realizarse por vía vaginal; la decisión de realizar una cesárea será por motivos puramente obstétricos. Consulte con su especialista sobre la mejor forma de tener a su bebé de acuerdo a su condición.

Tratamiento de la EII durante el embarazo

La mayoría de los medicamentos utilizados en la EII no se asocian con efectos adversos significativos durante el embarazo, excepto el metotrexato y la talidomida, que tienen una contraindicación absoluta. En general, la evidencia sugiere que un Crohn o CUCI activa harían mucho más daño para el bebé en crecimiento que la mayoría de las medicinas usadas para EII. Por lo que la mayor parte de las mujeres continúan su tratamiento durante el embarazo. Esto es especialmente importante si tuvo una recaída [i] Si está embarazada o planea estarlo, es importante discutir este tema con su especialista.

La importancia del apoyo

Cumplir con las demandas que exige un embarazo puede llegar a ser todo un reto, especialmente si también se tiene una condición importante como la EII. No olvide que no está sola, puede recibir ayuda de su un grupo de apoyo prenatal, familiares y amigos. Sin embargo, tenga siempre presente que la mejor fuente de consejo médico y de salud, será su especialista.

[i] L. Castro Laria y F. Candil del Olmo REV ESP ENFERM DIG (Madrid) Vol. 99. N.° 11, pp. 671, 2007

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